Las mejores fotos del 2013

12 Feb

Lo confieso: este post es un robo. Se le había ocurrido a Leo para Isleños, con la misma imagen y título y todo para tentar a sus muchos seguidores, pero se demoró un poquito y yo me aprovecho. Claro, él iba a confiar en el encanto de sus fotos, y de nuestras peques, en la sagacidad de sus fanáticos y la evidencia del hecho para no escribir mucho, es decir, nada, y dejarlo todo a la suspicacia del público. Yo no puedo, como ya saben.

Sí, ya sé que esta parecerá una de esas informaciones del periódico semanario cuando tenemos que ser artistas para que a los lectores les importe el sábado lo que pasó el martes; pero como sabemos que hablando en términos de valores-noticia esta sigue teniendo interés general y humano, igual la redacto para los que no habían notado mi pancita, o no han podido verme y no son adivinos, o a los muchos que simplemente no les habíamos contado.
Resulta que en abril, ya casi casi, llegaremos a 5, el número que nos hemos intentado “perfecto” desde aquel de 1999, sin desconocer, claro, el 3 de los griegos. Sigue leyendo

Mis camagüeyanas

11 Feb

Claudia y Beatriz tienen “barrigas de camagüeyanas”, una definición de su papá mientras estudiábamos en la Universidad luego de escudriñar las características físicas y de actuación de todas las especies femeninas del docente y de la beca: tuneras, holguineras, bayamesas, guantanameras…, para clasificarlas.

Según él, las barrigas de las camagüeyanas son inconfundibles. Como regla general no son lo que llamamos barrigoncitas, gordas o “malas”, pero tampoco “planchás”, sin gota de grasa como suelen vendernos a las modelos. Las barrigas de camagüeyanas tienen siempre su poquito de adiposidad, pero más bien como un colchoncito, como un pedacito de algo que protege o invita, según se mire, y siempre son blancas aunque la dueña sea trigueña, y siempre se salen de a poco de la ropa pelviana de “todos tenemos”.

Pero ahora que Clau y Bety tienen cinco y dos años, voy descubriendo a diario con goce que tienen de camagüeyanas mucho más que sus barrigas. Ellas son lindas, y satas, y buenas, y delicadas, y también orgullosas, de ese orgullo sano de saberte de bien o parte de algo bueno y alegrarte por ello y mostrarlo, y mostrarte, satisfecho y feliz, y son, en uno de sus rasgos más evidentes, mujeres de derecho y de pelea, cual Anas o Tulas. Sigue leyendo

El sí de los míos

5 Sep

BesoSalitrado

Para Leo, después de más de una década de certezas de que aquel ha sido el sí más repetido de tu vida.

Para nosotros, que no sublimamos demasiado el amor a primera vista, pero sí creemos en la señal del primer flechazo, en la conquista de la primera conversación, en la mirada de la primera comida, en el ritmo de la primera noche (o madrugada, o madrugada con mediodía), en el susto de la primera vez que el otro se hace necesario… en el amor para toda la vida, ese que nace todos los días, a cada segundo, para que lo hagamos de flechazos, conversaciones, miradas, noches y sustos… y del otro… y de necesitar.

Para desafinar otra vez con Pablo, que nos hizo esta canción…

Déjame despertarte con un beso,

en la verde mañana que te espera.

Déjame celebrar la primavera

en el hermoso largo de tu cuerpo.

Déjame recorrer ese universo

que conozco sin límite y fronteras.

Déjame descansar sobre tu pecho

que calienta mi piel como una hoguera.

Déjame repasar tus accidentes,

detenerme a palpar cada medida,

humedecer tus ojos y tus fuentes

y penetrar al fondo de tu vida.

Déjame demostrar que diez noviembres

purifican el alma y el deseo,

que al abrazarte aún mi cuerpo tiemble

y relajado en paz me duerma luego.

Déjame al despertar tener la dicha

de hablar y compartir nuestros anhelos,

y en la mañana verde que termina,

volver a repetirte que te quiero,

volver a repetirte que te quiero.

Escuela de barrio

2 Sep

claudia-primer-dia-clases_3

Mi Claudia empezó hoy la escuela. El “inicio del curso” tendría para ella, quizás por vez primera, una significación diferente, una sensación real de comienzo, de estreno, de apertura, de primer paso, primera experiencia, primer día… Mas las cosas no sucedieron como tanto las habíamos planeado.
Primero, lo que ocurre muchas veces en nuestra casa de solo mamá-papá-nenés: mamá que apaga el despertador y se vira en busca de “un poquito más” y luego despierta fajada con el reloj y los minutos y el tiempo; papá que se levanta antes del café (¡antes del café!) y demuestra que fue para él aquella canción de los muñes “qué maravilla es este papá”, pero tropieza con pulóveres sin planchar, caras largas de mamá, Beatriz queriendo usar uniforme como Tata; y Tata intentando ser grande y portarse bien aunque no le guste lavarse los dientes, ni que la peinen, ni esos zapatos nuevos que sus papitos quieren que ella use.
Entonces, se me cae el cierre del arete de Clau, no encuentro las servilletas, se me quema el disco para la merienda (pan con queso, tostado, para que no parezca pan y queso y entonces ella quiera comérselo) ¿se imaginan cómo es para la mamá que se le queme el primer disco de la primera merienda del primer curso de la escuela?, y nos llevamos a Bety sin peinar, y dejamos el catre, y ya vamos tarde porque son casi las ocho. Sigue leyendo

El sí de tus ojos

31 Ago

agustin 075Para Leo, después de casi una década de certezas de que aquel fue el mejor sí de mi vida. Sí, ya sé que somos mejores celebrando primaveras, pero como de aquella tenemos más ensayos, la dejo para el 5, y te regalo ahora esta en tiempo de pop rock, con el permiso de Nassiry, claro.

 

Si la vida no fuera morirme y despertar,

si de pronto la muerte se volviera un consuelo.

Si la vida no fuera el tenerte y gritar,

y hasta a veces perderte por la gente y los celos.

Si cuando me levanto no encontrara paredes,

si no sintiera a veces que me vuelvo común,

si no me diera cuenta que la vida es un juego,

y si no fuera el hombre con el que duermes tú.

 

Qué sería de mí si no cayera siempre,

si no me equivocara, ni volviera a empezar.

Qué sería de mí si no pudiera verte,

si no fuera tu sombra, ni te hiciera llorar.

Qué sería de mí si creyera en el cielo,

si no diera una mano por hacerte feliz,

si me tragara el cuento de que existe otra vida,

qué sería de mí si no fuera por ti.

 

Si pudiera callarme cuando todo me duele,

si no fueras mi calma y mi rabia también.

Si de pronto no sientes ese miedo a perderme,

si no diera los huesos por quedarme en tu piel.

Si creyera que todo ya lo tengo ganado,

si cambiaras de pronto, si perdiera la fe,

si no probara a veces el sabor de tu sangre,

si no fueras mi fuerza y mi espada a la vez.

 

Qué sería de mí si no cayera siempre,

si no me equivocara, ni volviera a empezar.

Qué sería de mí si no pudiera verte,

si no fuera tu sombra, ni te hiciera llorar.

Qué sería de mí si creyera en el cielo,

si no diera una mano por hacerte feliz,

si me tragara el cuento de que existe otra vida,

qué sería de mí si no fuera por ti.

El último día de vacaciones

30 Ago

claudia-beatriz-carlos_webHoy fue el último día de estas vacaciones, bueno, al menos de lo que en Cuba todos llamamos vacaciones aunque muchos tengamos que trabajar: los meses de julio y agosto, cuando las escuelas recesan y los estudiantes van a sus casas… y más allá.

En mi periódico, por ejemplo, el lunes se sentirá una tranquilidad extraña pues aquí las vacaciones suelen alterar lo que los teóricos han dado en llamar rutinas productivas agregándoles elementos extra mediáticos conocidos como fiñes, chamacos, niños… en fin. Miren, esta foto es de mis peques con Carlos, el hijo de mi colega Gilberto Sigue leyendo

“¿Y qué más dice, mami?”

14 Jun

monumento-cheMamá, ¿entonces esos otros que están allí eran los malos?

No, mi amor, esos hombres lucharon con el Che.

Ah!… entonces eran buenos… porque el Che era bueno… ¿y lucharon por la libertad, no?

Sí, mi amor, pero ssshhh, habla bajito, que aquí debemos hacer silencio.

Y salimos así, en silencio, ella con los ojitos desbordados de asombro y de preguntas; yo consternada como si lo tuviera cerca por vez primera, como si este no fuera otro obligado encuentro con Él, para sentirlo, para intentar desentrañarlo, para abrazar ese espíritu suyo que me inspira y que tanto extraño a diario en las calles de mi/nuestra Cuba. Sigue leyendo