¡Al fin!

14 Jun

Ahora todos duermen, bueno, todos menos Beatriz que de vez en cuando se mueve, llora un poquito o me llama, amenazando con despertarse en serio y no dejarme terminar.

Ya hice el lavado de la semana (ufff!, un día voy a contar la cantidad de piezas, porque si me guío por mis brazos y por mi espalda…); limpié la casa (y antes la ordené, porque ya sabemos que una casa con niños es como una carrera con obstáculos); Luis Enrique seguro preguntará si “actualicé el Kasperky” y le diré que ese no es el asunto del blog, ni del post, y que Leo duerme feliz ahora mismo.

Al reloj de la cocina se le acabó la batería, mejor así porque temo que en poco tiempo sea hora de “despertarme”. Esto de la igualdad de género y la participación social de la mujer tiene su precio, y muchas estamos dispuestas a pagarlo.

Y tú para colmo te hiciste un blog”, me digo mientras decido si dormir o escribir, ¡POR FIN! mi ¿segundo? post. El post, me digo resuelta, pero, ¿por dónde empiezo?

¿Les cuento todos los post que me había prometido compartirles: el del cumple de Berna, la mamá de Luisp; el del 31 de mayo a ver si Leo no nos envenena más; el de mis niñas para el 1ro. de junio, el del 4 para Gerardo y Adriana, o el del 5 cuando le sembrara a mi Clau y mi Betty unas violetas que no pude encontrar? ¡Ay!, no, que me dirán mal quedar, como diría la cucarachita Martina.

¿Les cuento de todos los qué y los cómo no he podido escribirlos? ¡Ay!, no, que me dirán llorona.

¿Les cuento de cómo he sufrido por no poder cumplirles, por no estar a la altura de la super fama que me dio mi Carmen, que hasta me puso en Blogalidad, del super Me gusta hecho post de Luisp, de la super alegría de María y de Gretel, y de los que se pusieron celosos, de corazón y de bien, “no me habías dicho naaadaaa…”? ¡Ay!, no, que me dirán vanidosa.

Pero, de verdad, por todos ellos estoy aquí ahuyentando el cansancio natural de las madres para exorcizar mis culpas y ponernos al día y hacer, que sigue siendo una buena manera de decir y de ser. Y estoy aquí también por ellas. Porque justo el día que debía escribir estas líneas, el miércoles siguiente a mi alumbramiento, vino Delys con el orgullo de su Carlos Manuel hecho soldado al servicio de su Patria, y Yane con el asombro de su Manuel presto a similar empeño tal como si fuera a una gran aventura; y por la tarde Rebeca a buscar a su/nuestra niña “porque va a llover”.

Y al otro día, y al otro (juro que intenté memorizarlos y que cada vez dije “para el blog”), vinieron ellas, las conocidas, a contarme sus días de madre: Baby y el novio de su Ariadna, Cuqui y el concierto de su Orie, Luisa y las travesuras de la Vida que le ha regalado hecha nieta su Neno; y Eugenia, soportando todos los dolores de 280 kilómetros para ir a ver al Che con su Yuri y su Yuli y su Massiel.

Y vinieron también las desconocidas, las de la cola para comprar el uniforme, que “seguro habrá que arreglar” y “te aconsejo que no le cojas mucho porque en primer grado ya no le sirven”; las del cumpleaños de Frank, que dejaron (dejamos) el lavado y la cocina y las urgencias cotidianas porque “ellos tienen que divertirse”; las que compraron apresuradas las tarjetas para este tercer domingo de junio y piensan una y otra vez frente a las vidrieras celestiales (algunos precios nos hacen sentir en las nubes) qué pondrán entre aquellas manitas “para papá”… y vino esa “desconocida” cercana llamada Irma, toda alegría y orgullo con su René del brazo cual novio compartido con millones.

Todas ellas se merecen esta madrugada, aunque mañana (o sea, hoy) mis amigas sonrían al verme cabeceando frente a algún texto.

11 comentarios para “¡Al fin!”

  1. ralexdelpino 14 junio, 2013 a 11:31 PM #

    Ño, de madre, yo también me puse supercontentísimo con el blog y ni un cariñito (como dice carmencita) para mí… Toy triste por eso, pero ni pienses que voy a dejar de leerte.
    Jeje, y para los otros que lean este comen les digo q conozco de primera mano (vía chat de facebook) varias de las razones que impedieron que nos llegara otro día de madre más rápido, pero bueno, ya está y quedó genial…. Besos madre-jefa…..

    • daicarsaladrigas 5 septiembre, 2013 a 2:13 PM #

      Raúl: casi que podrían desaprobarme en la carrera y quitarme el título si me evalúan el valor noticia de la inmediatez en esta respuesta… pero seguro tú me perdonas pues eres testigo directo en mis días de madre… muchas gracias por tus lecturas, por tus palabras y por tu cariño, tú eres de los hijos grandes que nos dan fuerza para estas jornadas maternas.

  2. Reyvi BIlbao Betancourt 15 junio, 2013 a 8:48 AM #

    JAJAJAJAJA Indiscutiblemente es un día más de madre… me encantó este otro artículo. Y como sugiuere el nombre de este blog, hasta para escribirlo se plantea “de madre”

    • daicarsaladrigas 5 septiembre, 2013 a 2:10 PM #

      Reyvi: disculpa el retraso para agradecerte tus lecturas y tus comentarios, pero en los días de madre lo que más escasea es el tiempo, si tienes alguna cerca sabrás de lo que hablo… gracias por estar.

  3. kike perdomo (@kikevertientes) 15 junio, 2013 a 1:03 PM #

    ¡¡Tengo otras fotos de dormidera!! Besotes, Dai, ¿cuándo amanecemos eguein?

    • daicarsaladrigas 5 septiembre, 2013 a 2:07 PM #

      Luisi: amanecemos siempre que quieras… y atardecemos y anochecemos… con amigos como tú ese es siempre un “ejercicio” placentero y necesario… otros besitos grandes para ti y me debes esas fotos.

  4. lamariposacubana 19 junio, 2013 a 1:05 PM #

    Mamaaaaaaá!!!! me doy cuenta que este será otro blog para yo llorar. Alejo me dejó a nuestra bebé Blogalidad para mimarla y verla crecer y por qué no, para de vez en cuando darle merecido espacio a quienes admiro/quiero. Me encantan tus días de madre, de madre de dos más de todos los que también nos sentimos/sabemso tus hijos.

    • daicarsaladrigas 5 septiembre, 2013 a 2:17 PM #

      tener tantos hijos es la mejor de las inspiraciones, aunque nunca alcance el tiempo… ojalá estos días también inspiren, pero por favor no llores, que se te mojan las alas.

  5. Jose Lopez 21 junio, 2013 a 1:04 PM #

    nadie puede explicar de mejor manera lo que es tener un hijo, cuidarlo, trabajar y hacer las tareas de la casa. Con mi compañera hicimos todo eso apoyándonos y compartiendo cada una de las cosas, aunque ella siempre me ganó y me gana en el esfuerzo, los hombre somos un poco atorrantes y seguro por una crianza mal aprendida arrastramos viejos vicios. Un abrazo argento.

    • daicarsaladrigas 5 septiembre, 2013 a 2:01 PM #

      Primero otro abrazo para usted, Jose. La experiencia de ser madre es inigualable e indescrptible por muhco que nos esforcemos en contarla y compartirla, pero en verdad un compañero que COMPARTA, con todo lo que encierra ese verbo, que no es solo ayuda, es casi imprescindible para que nosotras seamos buenas madres, por mucha fortaleza que tengamos. Gracias por acompañarme en mis días de madre.

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  1. ¡Al fin! | Blogalidad Camagüey - 21 junio, 2013

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