Archivo | septiembre, 2013

El sí de los míos

5 Sep

BesoSalitrado

Para Leo, después de más de una década de certezas de que aquel ha sido el sí más repetido de tu vida.

Para nosotros, que no sublimamos demasiado el amor a primera vista, pero sí creemos en la señal del primer flechazo, en la conquista de la primera conversación, en la mirada de la primera comida, en el ritmo de la primera noche (o madrugada, o madrugada con mediodía), en el susto de la primera vez que el otro se hace necesario… en el amor para toda la vida, ese que nace todos los días, a cada segundo, para que lo hagamos de flechazos, conversaciones, miradas, noches y sustos… y del otro… y de necesitar.

Para desafinar otra vez con Pablo, que nos hizo esta canción…

Déjame despertarte con un beso,

en la verde mañana que te espera.

Déjame celebrar la primavera

en el hermoso largo de tu cuerpo.

Déjame recorrer ese universo

que conozco sin límite y fronteras.

Déjame descansar sobre tu pecho

que calienta mi piel como una hoguera.

Déjame repasar tus accidentes,

detenerme a palpar cada medida,

humedecer tus ojos y tus fuentes

y penetrar al fondo de tu vida.

Déjame demostrar que diez noviembres

purifican el alma y el deseo,

que al abrazarte aún mi cuerpo tiemble

y relajado en paz me duerma luego.

Déjame al despertar tener la dicha

de hablar y compartir nuestros anhelos,

y en la mañana verde que termina,

volver a repetirte que te quiero,

volver a repetirte que te quiero.

Escuela de barrio

2 Sep

claudia-primer-dia-clases_3

Mi Claudia empezó hoy la escuela. El “inicio del curso” tendría para ella, quizás por vez primera, una significación diferente, una sensación real de comienzo, de estreno, de apertura, de primer paso, primera experiencia, primer día… Mas las cosas no sucedieron como tanto las habíamos planeado.
Primero, lo que ocurre muchas veces en nuestra casa de solo mamá-papá-nenés: mamá que apaga el despertador y se vira en busca de “un poquito más” y luego despierta fajada con el reloj y los minutos y el tiempo; papá que se levanta antes del café (¡antes del café!) y demuestra que fue para él aquella canción de los muñes “qué maravilla es este papá”, pero tropieza con pulóveres sin planchar, caras largas de mamá, Beatriz queriendo usar uniforme como Tata; y Tata intentando ser grande y portarse bien aunque no le guste lavarse los dientes, ni que la peinen, ni esos zapatos nuevos que sus papitos quieren que ella use.
Entonces, se me cae el cierre del arete de Clau, no encuentro las servilletas, se me quema el disco para la merienda (pan con queso, tostado, para que no parezca pan y queso y entonces ella quiera comérselo) ¿se imaginan cómo es para la mamá que se le queme el primer disco de la primera merienda del primer curso de la escuela?, y nos llevamos a Bety sin peinar, y dejamos el catre, y ya vamos tarde porque son casi las ocho. Sigue leyendo